Tu lavadora termina el lavado pero la ropa sale chorreando: no está centrifugando. Es una de las averías más comunes y, en muchos casos, tiene una solución sencilla que puedes probar tú mismo antes de llamar a un técnico. En esta guía te explicamos las causas más habituales, de la más probable a la menos probable, y cómo comprobar cada una.
Aviso de seguridad
Antes de tocar nada, desenchufa la lavadora de la corriente y cierra el grifo del agua. Ten a mano un cubo y varios trapos, porque al abrir el filtro o las mangueras puede salir agua. La lavadora combina agua y electricidad: si no te sientes seguro, llama a un técnico.
Causas más frecuentes
- Carga mal repartida o demasiada ropa
Si la ropa se amontona en un lado del tambor, la lavadora detecta el desequilibrio y no centrifuga para evitar vibraciones y daños. Lo mismo ocurre si la cargas en exceso o si lavas una sola prenda pesada, como un albornoz o una manta.
Cómo solucionarlo: abre la puerta, reparte la ropa de forma uniforme y retira prendas si hay demasiadas. Si lavas una prenda muy pesada, añade un par de toallas para equilibrar el peso. Después, selecciona solo el programa de centrifugado. - El filtro de la bomba de desagüe está obstruido
Monedas, pelusas, horquillas, botones o calcetines pequeños pueden taponar el filtro. Si la lavadora no desagua bien, tampoco centrifuga, porque el programa solo avanza cuando el tambor se ha vaciado.
Cómo solucionarlo: localiza el filtro (suele estar en la parte inferior frontal, detrás de una tapa pequeña). Coloca un recipiente plano debajo y ábrelo despacio, girándolo hacia la izquierda, para que salga el agua poco a poco. Retira la suciedad, límpialo bajo el grifo y vuelve a cerrarlo bien. - Manguera de desagüe doblada o atascada
Si la manguera está aplastada contra la pared, doblada o taponada, el agua no sale con normalidad y el programa se detiene antes del centrifugado.
Cómo solucionarlo: separa la lavadora de la pared con cuidado y comprueba que la manguera no tenga dobleces. Verifica que su extremo no esté demasiado metido en el desagüe, porque eso puede provocar que el agua retroceda. - Programa u opción seleccionada
Algunos programas, como delicados o lana, llevan un centrifugado muy suave o ninguno. También puede estar activada la opción «sin centrifugado», «parada con agua» o una velocidad de centrifugado en cero.
Cómo solucionarlo: revisa el programa elegido y desactiva esas opciones. Prueba con un programa de algodón con centrifugado normal. - Puerta mal cerrada
Si el cierre de la puerta no hace bien contacto, la lavadora no inicia el centrifugado por seguridad.
Cómo solucionarlo: cierra la puerta con firmeza hasta oír el clic y comprueba que no haya ropa atrapada en la junta de goma. - Avería de la bomba de desagüe
Si la bomba está dañada, no evacua el agua. Suele ir acompañada de ruidos extraños, zumbidos o de agua que se queda en el tambor al terminar.
Cómo solucionarlo: normalmente hay que sustituir la pieza. Es una reparación habitual, pero conviene que la haga un técnico. - Escobillas del motor desgastadas
Si el tambor gira durante el lavado pero no acelera en el centrifugado, las escobillas del motor pueden estar gastadas. Es frecuente en lavadoras con varios años de uso.
Cómo solucionarlo: se cambian con relativa facilidad, pero requiere conocimientos técnicos y manipular piezas eléctricas. - Fallo del presostato o de la placa electrónica
El presostato mide el nivel de agua. Si falla, la lavadora cree que aún queda agua y no centrifuga. La placa electrónica también puede dar problemas, a veces mostrando un código de error en la pantalla.
Cómo solucionarlo: necesita diagnóstico profesional. Anota el código de error si aparece, porque ayudará al técnico.
Cuándo llamar a un técnico
Si has revisado las cinco primeras causas y la lavadora sigue sin centrifugar, o si notas olor a quemado, chispas, ruidos metálicos fuertes o salta el diferencial, no sigas intentándolo y llama a un técnico cualificado.
Cuánto puede costar la reparación
Los precios varían según la zona, la marca y el modelo. Como orientación:
Limpieza del filtro o la manguera: gratis si lo haces tú.
Cambio de la bomba de desagüe: entre 60 y 120 € con mano de obra.
Cambio de escobillas del motor: entre 70 y 130 €.
Placa electrónica o motor: pueden superar los 150-250 €.
Si la lavadora tiene más de 8-10 años y la reparación cuesta más de la mitad de una nueva, normalmente compensa sustituirla.
Cómo evitar que vuelva a pasar
Revisa los bolsillos antes de lavar, limpia el filtro de la bomba cada 2-3 meses, no sobrecargues el tambor y deja la puerta entreabierta tras cada lavado para que se ventile.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi lavadora no centrifuga pero sí lava?
Lo más habitual es un problema de desagüe (filtro, manguera o bomba) o un desequilibrio de la carga.
¿Puedo escurrir la ropa a mano mientras tanto?
Sí, escurriéndola con cuidado, pero lo ideal es resolver la causa para no forzar la lavadora.
¿Es peligroso arreglarla yo mismo?
Las comprobaciones básicas (reparto de la ropa, filtro, manguera) son seguras si desenchufas antes el aparato. Las piezas eléctricas deben revisarlas profesionales.
Conclusión
En muchos casos basta con repartir la ropa o limpiar el filtro para que la lavadora vuelva a centrifugar. Si no es así, anota la marca, el modelo y los síntomas antes de llamar al técnico: el diagnóstico será más rápido y económico.